Muy estimados todos:
Este fin de semana una catástrofe ha afectado a nuestro querido país, un terremoto grado 8.8 azotó nuestra tierra, dejando casi medio millón de muertos a la fecha (se espera que esa cifra siga creciendo, ya que hasta el momento hay muchas localidades aisladas en las que no se ha podido hacer un catastro de la situación) y millones de personas damnificadas. Se han perdido varios hospitales, colegios, instituciones, incluso se dice que algunos presos (aprovechando la destrucción de los muros de las cárceles) se han escapado. Ha habido saqueos, y las fuerzas armadas se encuentran en este momento viajando hacia las zonas más conflictivas para aplacar los ataques de la gente que -en su desesperación- ha entrado a los locales a robas comida, ropa y artefactos eléctricos.
Una vez leí en el blog de un psicólogo llamado Ricardo Ross, que este tipo de circunstancias deben ser utilizadas para generar crecimiento, es decir, si se cae un hospital, las personas deberíamos velar por construir un nuevo hospital, mucho más moderno y con mejor infraestructura y equipamiento de vanguardia. Espero sinceramente que eso sea lo que pase en Chile.
Que las casas que se cayeron sean remplazadas con construcciones anti-sísmicas de buena calidad, que los hospitales que se cayeron sean reemplazados por hospitales nuevos y modernos, planificados para soportar el crecimiento demográfico del país (ya que estábamos sufriendo el colapso del sistema público debido a la sobre-demanda de atenciones y el poco personal y recursos disponibles). Me gustaría creer que como chilenos podremos aprovechar esta oportunidad para mejorar nuestro país, no con soluciones parche o de corto plazo, si no con mejoras que nos lleven a elevar la calidad de vida de todos nuestros compatriotas.
Este año viene un cambio de Gobierno, la coalisión política que no gobernaba hace 50 años volverá al poder este 11 de marzo, y tendrá la tremenda tarea de re-construir casi toda la zona central y sur del país. Sinceramente, espero que sepan hacerlo bien, por el bien de todos.
Tal vez soy demasiado idealista, pero sinceramente espero que seamos capaces de sacar cosas buenas de esta tremenda crisis. Trato de tener siempre en mente que la palabra crisis también significa oportunidad, y me aferro a esa esperanza.
Quiero pedirle a nuestros amigos de otros países que -dentro de su capacidad- colaboren con lo que más puedan (desde un saludo en la distancia hasta alimentos no perecibles y frazadas o dinero serán bien recibidos).
Un abrazo a todos desde Chile.












